¿Qué es ser una buena mamá o un buen papá?

Flexicrianza | Crianza flexible
Psicóloga hace más de 35 años y experta en crianza y educación

Apenas pongo el título y ya se me hace un nudo en la cabeza.

¿Qué es ser una buena mamá o un buen papá?

Para empezar, me pregunto desde qué punto de vista vamos a hablar: cultural, personal, psicológico.

Desde el punto de vista del que ejerce de madre o padre o desde el punto de vista de quienes los observa o desde la perspectiva de las hijas/os como receptores de las vivencias con esas madres y esos padres.

La respuesta que me viene es sencillamente compleja: deberíamos hablar desde un punto de vista PERSONAL, entiendo que todos estamos inmersos en una CULTURA que direcciona nuestras formas de pensar, de sentir y de actuar y tener en cuenta los puntos de vista de todos los interesados: padres, madres, hijos e hijas.

Ya de entrada podemos decir que no hay una única respuesta para la pregunta que nos planteamos. Ser una buena mamá es algo relativo y subjetivo.

Entonces… mejoremos la pregunta y analicemos los factores a tener en cuenta para responderla. que sean como nosotros o como los demás.

¿Soy yo una buena mamá o un buen papá para mis hijas e hijos?

La pregunta mejora en la medida en que puntualiza las personas sobre las que vamos a hacer el análisis y circunscribe la respuesta exclusivamente a ese grupo.  Así empezamos a ponerle límite a la falsa idea de que existen verdades “únicas y universales” que se aplican para todas las personas y nos adentramos en el mundo de la subjetividad y la individualidad.

¿Qué debemos tener en cuenta para responder esta pregunta?

Vamos a enumerar tres preguntas que nos dan pistas de cómo resolverlo:

ser una buena mamá
  1. ¿Conozco bien las características, peculiaridades de mis hijos/as y adapto la crianza a lo que ellos/as necesitan?
  2. ¿Repito estilos tradicionales de educación o me he actualizado y contextualizado a los nuevos tiempos?
  3. ¿Tengo una buena disposición hacia la maternidad / paternidad? ¿La disfruto?

Yo podría considerar “ser una buena mamá” / “ser un buen papá” en la medida en que mi estilo de acompañamiento esté pensado específicamente para el tipo de personas que son mis hijas/hijos.  Ese sería un punto de partida para responder al planteamiento que nos hacemos. 

Si su respuesta es que no han tenido en cuenta las individualidades de sus hijas/os a la hora de ejercer su papel como madre o padre, no podemos saber si es bueno/a o malo/a, pero sí podemos decir que está
dejando de lado información no sólo importante sino indispensable que podría mejorar significativamente su ser mamá y su ser papá.

Los tiempos cambian y con esos cambios es importante hacer ajustes en todo, incluso en la crianza. No es lo mismo educar hoy en día cuando el mundo está globalizado, existe internet, los videojuegos online y las redes sociales, que lo que significaba educar cuando no había ni televisores.  

Actualizar los estilos de crianza a los tiempos en que estamos educando a nuestros hijos e hijas es una
señal importante, para saber, si te estás preparando para ser el tipo de padre o madre, que tus hijos/as necesitan para prepararles para el mundo en que van a vivir.

Los retos a que nos enfrentamos a día de hoy son totalmente diferentes a los que enfrentaron nuestras mamás y nuestros papás, e infinitamente distintos a los que enfrentaron nuestras abuelas y nuestros abuelos, preparémonos para el presente y para el futuro juntas y formémonos para lo que vivimos hoy y lo que viven nuestras hijas e hijos en el mundo de hoy día.


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